La ensalada aragonesa cuenta con una rica variedad de ingredientes como lechuga, tomate, cebolla, pepino, olivas negras de Aragón, espárragos, huevo cocido, pimiento verde crudo todo ello aliñado con una vinagreta, a veces va acompañada de lonchas de jamón de Teruel.
Es riquisíma y admite otros ingredientes como patata cocida, bonito en aceite o escabeche y multitud de combinaciones.
Hoy he preferido darle el protagonismo al pepino y su emplatado porque la he servido como entrante y de plato principal he cocinado un sencillo pisto de verduras con atún en una sartén como podéis ver
Para la ensalada he utilizado tomates cherries, pepino, pimiento verde, cebolla si es de Fuentes mejor, un ajo picadito, un poquito de pimentón, olivas negras de Aragón, aceite de oliva virgen extra, vinagre de Módena, pimienta, sal y huevos de codorniz (opcional) y aros de plastico para emplatado.
Primero trocearemos los cherries en cuatro trozos y picaremos la cebolla, el ajo y el pimiento.
Pasamos todo a un bol y añadimos un poquito de pimentón, un chorrito de vinagre, aceite de oliva, salpimentamos, añadimos las olivas negras y mezclamos bien todo el conjunto. Reservamos en la nevera hasta el emplatado.
Cocemos los huevos de codorniz sumergiendolos con cuidado con una cuchara o cazo cuando el agua empieza a hervir y contamos tres minutos de cocción, inmediatamente refrescamos en agua fría y reservamos.
Cortamos a rodajas muy finas el pepino una vez lavado y secado pero sin pelar, queda mejor si utilizáis mandolina, si no tenéis pues cortais despacito con el cuchillo procurando dejar las rodajitas lo más finas posible, y ponéis un poquito de sal por encima y dejáis escurrir unos minutos.
Preparamos platos y aros y colocamos las rodajas de pepino bordeando el interior del aro.
Rellenamos con la mezcla que tenemos en la nevera
Retiramos con cuidado el aro
Adornamos con unas gotitas de crema de vinagre bálsamico de Módena
Y a comeeeeeeerrrrrrrrrr!!!!!!!
jueves, 19 de junio de 2014
domingo, 15 de junio de 2014
Strüdel de bonito
¡Que ilusión! Esto si que no me lo esperaba, tomar un café en un bar, y de repente ver que está al fondo uno de tus cocineros favoritos, Daniel Yranzo al que sabéis que admiro y sigo desde que empezó en la tele y con el que he aprendido un montón de cosas de cocina.
Yo, como dice mi amiga, flipando más que chanquete en el titanic...
Le pregunto si quiere hacerse una foto conmingo y encima es de lo más simpático y amable, accede a fotografiarse conmigo y charlamos brevemente, le cuento que le sigo desde la primera temporada en la tele, que me gusta porque es un innovador en la presentación de los platos, que me encanta la sencillez de sus recetas e incluso me atrevo a comentarle que hubo una que cociné y que no me gusto demasiado el resultado "Pastela magrebi" quizá demasiado exótica para mi gusto le digo...
Que me encanta la cocina, que aprecio sus técnicas, las sigo y me dan buen resultado, lo agredece, que tengo incluso un blog de cocina, me pregunta como se llama, se lo digo, pone cara de papa, normal, no lo ha oído en su vida, me dice que le envié alguna receta por email o facebook... muy majo, la verdad, le cuento que al principio se le veía timidillo pero que ahora se había soltado mucho, que estaba en su salsa...
Como lo he visto a el tan.... "strüdel" os detallo su receta a continuación y os explico el palabro.
La palabra Strüdel en inglés, procede de la palabra idéntica "strüdel" que en alemán de la alta edad media significa "enrollado".
La masa del strüdel es una especie de capas de masa, parecido al hojaldre, con un relleno de manzana y canela, se sirve con nata o crema agría, en algunos lugares también con helado, si bien no es lo tradicional.
Daniel a finales de mayo elaboró en su programa un rollo de bonito y espinacas con láminas de pasta filo, yo seguí su receta sólo que utilicé láminas de masa brick para formar cuatro rollitos y como no tenía dátiles empleé ciruelas sin hueso, la verdad, es que quedo muy rico y es sencillo de realizar como casí todas sus recetas.
STRUDEL DE BONITO CON DÁTILES Y ESPINACAS
Ingredientes:
laminas de pasta filo, mantequilla, 250 gr de bonito en aceite de oliva, 1 cebolla, 2 puerros, 2 dientes de ajo, 400 g de espinacas, 8 dátiles sin hueso, 1 taza de tomate frito y migas de pan.
Además, sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra.
Elaboración:
Laminar los ajos y dorarlos en una olla amplia. Agregar la cebolla picada muy fina. Añadir el puerro picado también muy fino.
Pochar y terminar agregando las espinacas y los dátiles picados, en mi caso ciruelas
Cocinar 5 minutos más, añadir el atún desmigado y el tomate frito
Remover y terminar de cocinar unos minutos. Dejar enfriar para poder manejar mejor el relleno.
Mientras pintar las placas de filo con mantequilla derretida y pegar una encima de otra. Repetir este proceso con cuatro capas de pasta filo.
Cubrir con una fina capa de migas y, encima, poner el sofrito de espinacas y atún.
Terminar pintando el exterior de la pasta con más mantequilla. Enrollar prensando bien.
Hornear a 200º durante 20 minutos
Riquiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimos!!!
Yo, como dice mi amiga, flipando más que chanquete en el titanic...
Le pregunto si quiere hacerse una foto conmingo y encima es de lo más simpático y amable, accede a fotografiarse conmigo y charlamos brevemente, le cuento que le sigo desde la primera temporada en la tele, que me gusta porque es un innovador en la presentación de los platos, que me encanta la sencillez de sus recetas e incluso me atrevo a comentarle que hubo una que cociné y que no me gusto demasiado el resultado "Pastela magrebi" quizá demasiado exótica para mi gusto le digo...
Que me encanta la cocina, que aprecio sus técnicas, las sigo y me dan buen resultado, lo agredece, que tengo incluso un blog de cocina, me pregunta como se llama, se lo digo, pone cara de papa, normal, no lo ha oído en su vida, me dice que le envié alguna receta por email o facebook... muy majo, la verdad, le cuento que al principio se le veía timidillo pero que ahora se había soltado mucho, que estaba en su salsa...
Como lo he visto a el tan.... "strüdel" os detallo su receta a continuación y os explico el palabro.
La palabra Strüdel en inglés, procede de la palabra idéntica "strüdel" que en alemán de la alta edad media significa "enrollado".
La masa del strüdel es una especie de capas de masa, parecido al hojaldre, con un relleno de manzana y canela, se sirve con nata o crema agría, en algunos lugares también con helado, si bien no es lo tradicional.
Daniel a finales de mayo elaboró en su programa un rollo de bonito y espinacas con láminas de pasta filo, yo seguí su receta sólo que utilicé láminas de masa brick para formar cuatro rollitos y como no tenía dátiles empleé ciruelas sin hueso, la verdad, es que quedo muy rico y es sencillo de realizar como casí todas sus recetas.
STRUDEL DE BONITO CON DÁTILES Y ESPINACAS
Ingredientes:
laminas de pasta filo, mantequilla, 250 gr de bonito en aceite de oliva, 1 cebolla, 2 puerros, 2 dientes de ajo, 400 g de espinacas, 8 dátiles sin hueso, 1 taza de tomate frito y migas de pan.
Además, sal, pimienta negra y aceite de oliva virgen extra.
Elaboración:
Laminar los ajos y dorarlos en una olla amplia. Agregar la cebolla picada muy fina. Añadir el puerro picado también muy fino.
Pochar y terminar agregando las espinacas y los dátiles picados, en mi caso ciruelas
Cocinar 5 minutos más, añadir el atún desmigado y el tomate frito
Remover y terminar de cocinar unos minutos. Dejar enfriar para poder manejar mejor el relleno.
Mientras pintar las placas de filo con mantequilla derretida y pegar una encima de otra. Repetir este proceso con cuatro capas de pasta filo.
Cubrir con una fina capa de migas y, encima, poner el sofrito de espinacas y atún.
Terminar pintando el exterior de la pasta con más mantequilla. Enrollar prensando bien.
Hornear a 200º durante 20 minutos
Riquiiiiiiiiiiiiiiiiiiiisimos!!!
jueves, 12 de junio de 2014
Copa fría de legumbre
Bueno, no es muy habitual comer una ensalada de garbanzos en copa, pero a mí se me apeteció mira tú por donde y me puse manos a la obra.
Saqué las que empleo para el coctel de gambas que aunque tienen unos cuantos años y son un juego de seis están todas en perfecto estado, no podría decir lo mismo de la cristalería que tiene la misma edad.
Cuando hace mucho calor me gusta tomar la legumbre en frío, en una rica ensalada junto con otros ingredientes, generalmente la ensalada de garbanzos que yo suelo hacer, sobre todo en verano, lleva básicamente los siguientes:
Garbanzos, cebolla tierna, tomate, atún, olivas, pimiento rojo.
Podemos también ponerle huevo duro, lechuga picadita, tomates secos rehidratados en titritas ...o lo que más nos guste.
Picamos la cebolleta fina, troceamos los tomates y las olivas y reservamos.
Preparamos la vinagreta mezclando 2 partes de aceite y 1 de vinagre, podemos si nos gusta aprovechar el de la lata de atún.
En un bol echamos los garbanzos, parte de la vinagreta y revolvemos bien.
Colocamos el tomate troceadito en las copas, sazonamos y espolvoreamos con un poquito de óregano (opcional).
Añadimos los garbanzos, la cebolla picadita, cargamos bien de atún, decoramos con las aceitunas y pimiento rojo, echamos por encima el resto de la vinagreta.
Guardamos en la nevera hasta el tiempo de servirla para que este bien fresquita.
No es una copa de helado con cuatro bolas, pero es más sana y salivamos igual al tenerla delante.
La podemos comer perfectamente como plato único, pero si contamos con sobras de tortilla como es mi caso, preparamos unos pinchos con mayonesa y pimiento rojo por encima y la servimos como entrante.
Espero que os haya gustado pues se trata de un plato muy completo.
domingo, 8 de junio de 2014
Croquetas de borraja y jamón
¡Deliciosas! Recientemente las he probado en una de esas meriendas de fin de actividades tan comunes en estas fechas y me sorprendieron gratamente.
Sabía que la borraja es muy apreciada por los cocineros y que cuenta con muchas y variadas recetas de cocina, aunque a mi personalmente simplemente cocida con sal y aderezada con aceite crudo me encanta.
Lo que desconocía es esta forma tan interesante que tiene esta receta de aprovechar las hojas de borraja para elaborar unas originales y sanas croquetas.
Aprovechando que la borraja es una especie hortícola cultivada tradicionalmente en Aragón y regiones limítrofes del valle del Ebro y que son muchas las propiedades que tiene esta verdura como su riqueza en vitaminas, minerales, sin apenas calorías y cero en colesterol, no he podido resistirme a hacerle todo un homenaje con esta sencilla y económica receta que os detallo a continuación:
CROQUETAS DE BORRAJA Y JAMÓN
Necesitaremos:
Hojas de borraja preferentemente las que sean pequeñas y del interior pues resultan mas tiernas
Jamón
Ajos tiernos (2)
Cebolla (1 mediana)
Huevo
Pan rallado
Leche
Harina
Sal y pimienta
Elaboración
Seleccionaremos las hojas de borraja, lavaremos y secaremos un poco con papel de cocina, trocraremos menuditas y saltearemos en aceite.
Retiraremos de la sartén una vez fritas y reservaremos en un plato.
Prepararemos los ajos tiernos, la cebolla y el jamón bien picaditos, yo pese la borraja frita y utilice la misma cantidad de jamón, (80 gr.)
En una sartén con aceite echamos los ajitos picaditos, seguidamente la cebolla y cuando este casi pochada añadimos el jamón, damos unas vueltas y elaboramos la bechamel.
Puse dos o tres cucharadas de harina, la deje tostar un poco dando unas vueltas con la cuchara, cubrí el sofrito con leche, añadí la borraja frita que tenía reservada y fui removiendo y volteando la masa con la cuchara hasta que se compactó y despegó de la sartén.
Una vez terminada la extendí en una fuente y la cubrí con papel film a piel, es decir, pegado a la masa.
Deje enfriar y metí en la nevera hasta el momento de cocinarla en porciones de masa formando las croquetas.
Rebocé en harina, huevo y pan rallado y freí en aceite.
Me es más cómodo hacerlo en recipientes grandes de manera que los muevo con facilidad, no me pringo las manos, las croquetas se impregnan de los ingredientes igualmente y unicamente para sacarlas del huevo utilizo dos tenedores.
Así lo he visto hacer a Daniel Yranzo y me parece una buena idea.
Utilicé Panko (crujiente japones) en vez de pan rallado normal, pero supongo que estarán igualmente ricas.
Las saqué y deje escurrir el exceso de aceite sobre un papel de cocina.
Finalmente presenté en una pizarra y me sacrifiqué por la estética comiendo una y ofreciendo otra a mi marido que no rechazó y se sacrificó también. En total me salieron catorce.
En breve espacio de tiempo os puedo asegurar !Que no quedó ni una! .
Sabía que la borraja es muy apreciada por los cocineros y que cuenta con muchas y variadas recetas de cocina, aunque a mi personalmente simplemente cocida con sal y aderezada con aceite crudo me encanta.
Lo que desconocía es esta forma tan interesante que tiene esta receta de aprovechar las hojas de borraja para elaborar unas originales y sanas croquetas.
Aprovechando que la borraja es una especie hortícola cultivada tradicionalmente en Aragón y regiones limítrofes del valle del Ebro y que son muchas las propiedades que tiene esta verdura como su riqueza en vitaminas, minerales, sin apenas calorías y cero en colesterol, no he podido resistirme a hacerle todo un homenaje con esta sencilla y económica receta que os detallo a continuación:
CROQUETAS DE BORRAJA Y JAMÓN
Necesitaremos:
Hojas de borraja preferentemente las que sean pequeñas y del interior pues resultan mas tiernas
Jamón
Ajos tiernos (2)
Cebolla (1 mediana)
Huevo
Pan rallado
Leche
Harina
Sal y pimienta
Elaboración
Seleccionaremos las hojas de borraja, lavaremos y secaremos un poco con papel de cocina, trocraremos menuditas y saltearemos en aceite.
Retiraremos de la sartén una vez fritas y reservaremos en un plato.
Prepararemos los ajos tiernos, la cebolla y el jamón bien picaditos, yo pese la borraja frita y utilice la misma cantidad de jamón, (80 gr.)
En una sartén con aceite echamos los ajitos picaditos, seguidamente la cebolla y cuando este casi pochada añadimos el jamón, damos unas vueltas y elaboramos la bechamel.
Puse dos o tres cucharadas de harina, la deje tostar un poco dando unas vueltas con la cuchara, cubrí el sofrito con leche, añadí la borraja frita que tenía reservada y fui removiendo y volteando la masa con la cuchara hasta que se compactó y despegó de la sartén.
Una vez terminada la extendí en una fuente y la cubrí con papel film a piel, es decir, pegado a la masa.
Deje enfriar y metí en la nevera hasta el momento de cocinarla en porciones de masa formando las croquetas.
Rebocé en harina, huevo y pan rallado y freí en aceite.
Me es más cómodo hacerlo en recipientes grandes de manera que los muevo con facilidad, no me pringo las manos, las croquetas se impregnan de los ingredientes igualmente y unicamente para sacarlas del huevo utilizo dos tenedores.
Así lo he visto hacer a Daniel Yranzo y me parece una buena idea.
Utilicé Panko (crujiente japones) en vez de pan rallado normal, pero supongo que estarán igualmente ricas.
Las saqué y deje escurrir el exceso de aceite sobre un papel de cocina.
Finalmente presenté en una pizarra y me sacrifiqué por la estética comiendo una y ofreciendo otra a mi marido que no rechazó y se sacrificó también. En total me salieron catorce.
En breve espacio de tiempo os puedo asegurar !Que no quedó ni una! .
jueves, 5 de junio de 2014
Pintxos variados
Me encantan los pintxos y me gusta elaborarlos con frecuencia, con cualquier tipo de ingrediente pues solo con un palillo o brocheta e imaginación puedes crear verdaderas obras de arte tan de moda ahora que están en todas partes los concursos de tapas y pintxos.
Yo no voy a concursar, al menos de momento, en ningún sitio pero disfruto sirvierndolos como aperitivo o entrante para acompañar a un plato único.
Casi siempre tengo pepinillos de los gordos, suelo comprar un formato de bote grande ya que son unos de mis aliados para picar entre horas sin que aporten demasiadas calorias.
Hay un pincho tradicional que se elabora con pepinillos, es el compuesto de pepinillo, bonito, anchoa, aceituna y vinagreta que consiste en insertar en un palillo estos ingredientes y servirlo regado con una vinagreta.
El que yo preparo la mayoría de las veces se compone de ingredientes que suelo tener casi siempre.
Básicamente pepinillos, olivas rellenas de pimiento y atún.
Versión con medio pepinillo
Con pepinillo entero
También es muy sencillo el de huevos rellenos ingrediente siempre presente en la nevera.
Y seguro que todos conocéis el llamado "Gilda" compuesto básicamente de aceitunas sin hueso, guindillas y anchoa, la historia de esta tapa o pintxo es curiosa.
Según el artículo de Aletxu Peña publicado el 28 de junio de 2007 en el Diario de Donosti.
"La gilda" se inventó en el bar Casa Vallés. Al indagar sobre la historia del bar los hermanos Valles, Blas y Antxon nos descubrieron que la banderilla denominada Gilda y que se ha popularizado en media España se creó en este bar hace unos 60 años.
La historia arranca en Olite, desde donde el vinatero y bodeguero Blas Vallés decide trasladarse a San Sebastian para abrir un despacho de venta de vinos porque en su tierra el precio había caído en el mercado.
En 1946 sacó en el Ayuntamiento la licencia de taberna a la vez que seguía vendiendo vino a granel.
Se empezó a popularizar el porrón y para acompañar el vino, Blas Vallés sacaba unas veces guindillas, otras aceitunas e incluso otras anchoas. Uno de los clientes que se llamaba Joaquín Aramburu, conocido en el barrio por Txepetxa. "Me contaron -cuenta Blas Vallés, nieto- que Txpetxa empezó a combinar la guindilla con la aceituna y la anchoa y las ensartaba en un palillo. Y como el invento gustó a los amigos le llamo a esta banderilla Gilda, como la pelicula de Rita Hayworth- que en 1946 se estrenaba en las pantallas-, porque era verde, salada y un poco picante. Y así nació esta banderilla en este bar y con este nombre".
José Andrés, cocinero español nacionalizado estadounidense, del cual tengo un libro de sus recetas que me regalaron hace algunos años, presenta una original versión de esta conocida tapa que siempre que lo he ojeado me ha tentado hacerla algún día aunque me parece casi una obra de ingenieria, pero por fin me atreví a elaborarla como él la presenta en su libro "Recetas made in Spain".
Es chula! Pero el atadillo se las trae...
domingo, 1 de junio de 2014
Esas manos que van al pan
Esas manos que van al pan, al pan casero de cebolla a trocearlo... a comerlo uuummm ¡Que rico!
Resulta que esta de moda elaborar pan casero. Crece el número de aficionados a ponerse con las manos en la masa. Existen incluso catas de pan. Foros de pan. Y es que tiene su miga, el consumidor de pan se ha vuelto más exigente y no se conforma con cualquier barra, existe tal variedad en cuanto a materia prima, elaboración y presentación que las panaderias de antaño se han vuelto boutiques de pan, y tienen gran variedad cuidadosamente presentados, pero no es oro todo lo que reluce.
Según Mikel López Iturriaga, " el comidista", que es un experto en cuanto a comida se refiere y casi más famoso que su hermano Juanma, el exjugador de baloncesto, nos describe algunas de ellas como un timo, concretamente dice: "Las boutiques del pan, son lugares estilosos en los que se venden un montón de variedades diferentes a precios casi siempre astrónomicos, para un alimento tan básico".
Así que vamos a olvidarnos un poco de ellas y vamos a hacer un pan casero, sin panificadora ni na, con las manitas y un horno, disfrutando en su elaboración, de una manera fácil, vamos ...que va a ser pan comido.
Ingredientes:
cebolla caramelizada (aceite, 2 cebollas 50 gr de azúcar preferentemente moreno)
400 gr de harina
1 pastilla de levadura de panadero
aceite (20 gr de aceite)
agua (200 gr = 200 ml)
sal (una cucharadita)
Primero caramelizamos la cebolla y reservamos para que este a temperatura ambiente. Para ello pochamos cebolla picada en una sartén con aceite a fuego medio hasta que este blanda. Subimos el fuego añadimos el azúcar repartiendo bien todo por encima de la cebolla y dejamos que se caramelice dando vueltas de vez en cuando. Una vez caramelizada dejamos enfríar y reservamos.
Si no os gusta la cebolla prescindimos de este paso y lo elaboramos sin cebolla. Si lo quisieramos hacer de nueces en vez de la cebolla añadiríamos 50 gr de miel y 30 de nueces.
Elaboración:
No guardo fotos de los pasos pero voy a tratar de explicar como lo suelo hacer maximizando en los detalles.
Bueno panarras, vamos con la receta de una vez, que conste que no os estoy insultando aunque lo parezca que se llaman así a los seguidores de esta nueva tendencia de la cultura del pan, aunque la verdad, a mi personalmente me suena fatal el vocablo.
Lo primero de todo las manos bien limpias que luego van al pan.
Preparamos un bol grande tipo ensaladera donde mezclamos la harina con la levadura de panadero desmenuzada y una pizca de sal. Removemos con una cuchara de madera.
Hacemos un hueco en el centro de nuestra masa y añadimos 200 ml de agua, un chorro de aceite (20 gr). Trabajamos y vamos mezclando todos los ingredientes con la cuchara desde fuera hacia el centro y añadimos la cebolla caramelizada que teníamos reservada. (Si deseamos intensificar el sabor del pan y no queremos encontrar trocitos de cebolla, podemos triturar esta, una vez pochada).
Amasamos bien la mezcla hasta que quede como una bola y terminamos de trabajarla sobre la mesa previamente enharinada con las manos enharinadas también. Debe quedar una masa elástica y húmeda.
Cuando nos queda una bola homogénea la dejamos sobre un plato grande yo la pincho un poco y la dejo reposar una hora y media a temperatura ambiente hasta que duplica su tamaño.
Después la troceamos según el peso y la forma que queramos obtener. Yo cuando hago panecillos redondos la troceo en porciones de 80 gr más o menos. También podemos hacer barras alargadas, las dejamos sobre una bandeja con papel de horno o silpat (esterilla de silícona) bien separadas para que no se peguen unas con otras pues deberán reposar de nuevo unos 30 minutos y aumentarán el tamaño. Con un cuchillo o cutter afilado hacemos unos cortes rápidos sobre las barras. Yo me apaño con las tijeras de cocina, a los panecillos redondos les doy un tijeretazo en la parte de arriba y ninguno se me ha quejado todavía.
Así me ha quedado a mi alguna vez que les he hecho foto
Si no habéis empleado cebolla para la receta le podéis dar otro uso que es cierto, por experiencia lo afirmo que va muy bien.
Resulta que esta de moda elaborar pan casero. Crece el número de aficionados a ponerse con las manos en la masa. Existen incluso catas de pan. Foros de pan. Y es que tiene su miga, el consumidor de pan se ha vuelto más exigente y no se conforma con cualquier barra, existe tal variedad en cuanto a materia prima, elaboración y presentación que las panaderias de antaño se han vuelto boutiques de pan, y tienen gran variedad cuidadosamente presentados, pero no es oro todo lo que reluce.
Según Mikel López Iturriaga, " el comidista", que es un experto en cuanto a comida se refiere y casi más famoso que su hermano Juanma, el exjugador de baloncesto, nos describe algunas de ellas como un timo, concretamente dice: "Las boutiques del pan, son lugares estilosos en los que se venden un montón de variedades diferentes a precios casi siempre astrónomicos, para un alimento tan básico".
Así que vamos a olvidarnos un poco de ellas y vamos a hacer un pan casero, sin panificadora ni na, con las manitas y un horno, disfrutando en su elaboración, de una manera fácil, vamos ...que va a ser pan comido.
Ingredientes:
cebolla caramelizada (aceite, 2 cebollas 50 gr de azúcar preferentemente moreno)
400 gr de harina
1 pastilla de levadura de panadero
aceite (20 gr de aceite)
agua (200 gr = 200 ml)
sal (una cucharadita)
Primero caramelizamos la cebolla y reservamos para que este a temperatura ambiente. Para ello pochamos cebolla picada en una sartén con aceite a fuego medio hasta que este blanda. Subimos el fuego añadimos el azúcar repartiendo bien todo por encima de la cebolla y dejamos que se caramelice dando vueltas de vez en cuando. Una vez caramelizada dejamos enfríar y reservamos.
Si no os gusta la cebolla prescindimos de este paso y lo elaboramos sin cebolla. Si lo quisieramos hacer de nueces en vez de la cebolla añadiríamos 50 gr de miel y 30 de nueces.
Elaboración:
No guardo fotos de los pasos pero voy a tratar de explicar como lo suelo hacer maximizando en los detalles.
Bueno panarras, vamos con la receta de una vez, que conste que no os estoy insultando aunque lo parezca que se llaman así a los seguidores de esta nueva tendencia de la cultura del pan, aunque la verdad, a mi personalmente me suena fatal el vocablo.
Lo primero de todo las manos bien limpias que luego van al pan.
Preparamos un bol grande tipo ensaladera donde mezclamos la harina con la levadura de panadero desmenuzada y una pizca de sal. Removemos con una cuchara de madera.
Hacemos un hueco en el centro de nuestra masa y añadimos 200 ml de agua, un chorro de aceite (20 gr). Trabajamos y vamos mezclando todos los ingredientes con la cuchara desde fuera hacia el centro y añadimos la cebolla caramelizada que teníamos reservada. (Si deseamos intensificar el sabor del pan y no queremos encontrar trocitos de cebolla, podemos triturar esta, una vez pochada).
Amasamos bien la mezcla hasta que quede como una bola y terminamos de trabajarla sobre la mesa previamente enharinada con las manos enharinadas también. Debe quedar una masa elástica y húmeda.
Cuando nos queda una bola homogénea la dejamos sobre un plato grande yo la pincho un poco y la dejo reposar una hora y media a temperatura ambiente hasta que duplica su tamaño.
Después la troceamos según el peso y la forma que queramos obtener. Yo cuando hago panecillos redondos la troceo en porciones de 80 gr más o menos. También podemos hacer barras alargadas, las dejamos sobre una bandeja con papel de horno o silpat (esterilla de silícona) bien separadas para que no se peguen unas con otras pues deberán reposar de nuevo unos 30 minutos y aumentarán el tamaño. Con un cuchillo o cutter afilado hacemos unos cortes rápidos sobre las barras. Yo me apaño con las tijeras de cocina, a los panecillos redondos les doy un tijeretazo en la parte de arriba y ninguno se me ha quejado todavía.
Precalentamos el horno y horneamos el pan a 180 º durante 14 o 20 minutos poniendo la bandeja a media altura del horno.
Así me ha quedado a mi alguna vez que les he hecho foto
Si no habéis empleado cebolla para la receta le podéis dar otro uso que es cierto, por experiencia lo afirmo que va muy bien.
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